Sobreexisto
en el día a día
padeciendo
el dolor ajeno
torturas sin victimario
de los cuerpos que resisten
los ataques de un enemigo feroz
trincheras refugio
de agresiones interiores
Sobrevivo
entre las sábanas marfileñas
revolviendo el pensamiento
en un mar de tristeza
Tenue luz de luna
incapaz de iluminar
el hemisferio de la alegría
Así
alejándose a pedazos el Amor
de sangre y piel
murmullo de personal memoria
bondad del mundo.
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